Cómo elegir e instalar un soporte de poste ajustable (y hacerlo una sola vez)
Un soporte de poste ajustable te permite fijar la altura definitiva del poste una vez fraguado el hormigón, en lugar de adivinarla mientras aún está fresco. Los modelos regulables en altura llevan una varilla roscada con tuerca y ofrecen entre 30 mm y 480 mm de recorrido según la medida que compres. Los regulables en anchura abren y cierran sus alas laterales para agarrar madera que no tiene exactamente la escuadría que dijo el aserradero.
Ambos existen porque ni el terreno ni la madera son nunca tan rectos como el plano. Aquí va cómo elegimos la medida, qué hoyo hay que cavar y los dos errores que están detrás de la mayoría de las devoluciones.
Se llaman «ajustables» dos cosas distintas
Conviene separarlas, porque la gente pide la que no es.
Regulable en altura significa una varilla roscada que atraviesa la placa base, con una tuerca bajo el soporte. Giras la tuerca y el poste sube o baja. Es lo que quieres en una terraza en pendiente, en una solera que ha asentado o en cualquier obra donde cuatro postes tengan que quedar perfectamente a nivel. Nuestros soportes regulables atornillables van desde una cápsula de 50 × 50 mm con 30–80 mm de recorrido hasta 100 × 100 mm con 50–480 mm, aproximadamente de 3,85 € a 17,29 € según medida y acabado.
Regulable en anchura significa que las alas en U deslizan sobre tornillos y se cierran sobre el poste. La altura es fija. Es el modelo para madera recuperada o de escuadría rara.
Algunos modelos hacen las dos cosas. Si montas una pérgola sobre una terraza irregular, esa suele ser la respuesta correcta.
Mide el poste que tienes de verdad
El correo que más recibimos, con diferencia: alguien pide un soporte de 100 × 100 mm para un poste vendido como 100 × 100, y el poste le baila dentro.
La madera cepillada pierde unos milímetros por cara. Un poste de «100 × 100» suele medir de 95 a 98 mm después de pasar por la cepilladora. La madera aserrada en bruto va al revés y puede medir 102 mm. Ninguna de las dos cosas es un defecto. Es simplemente cómo se vende la madera, y el estribo no sabe lo que ponía la etiqueta.
Así que mide el poste. Regla metálica sobre las dos caras, cerca del extremo que entra en el estribo. Pide según ese número, no según el de la factura.
| Escuadría medida del poste | Cápsula / horquilla a pedir | Tipo de soporte adecuado |
|---|---|---|
| 48–50 mm | 50 × 50 mm | Atornillable regulable en altura, postes ligeros de celosía y paneles |
| 68–71 mm | Cápsula 70 × 70 mm u horquilla 71 mm | Atornillable o empotrado, postes de valla y de puerta |
| 78–81 mm | Cápsula 80 × 80 mm u horquilla 81 mm | Cualquiera de los dos; la medida habitual en estructuras de jardín |
| 88–91 mm | Horquilla 91 mm | Anclaje en H para empotrar |
| 95–101 mm | Cápsula 100 × 100 mm u horquilla 101 mm | Postes de pérgola y de carport |
| Viga 100 × 155–160 mm | 100 × 160 mm | Base regulable elevada para vigas de madera laminada |
Los anclajes en H para empotrar se eligen por anchura de horquilla y no por cápsula, y esas anchuras parecen raras precisamente por esto: 71, 81, 91, 101, 111, 116, 121 y 141 mm. Coge la inmediatamente superior a tu medida. Vienen en longitudes de anclaje de 400, 600 y 800 mm, de 5,95 € a 15,39 €.
¿Atornillar o empotrar en hormigón?
Atornillar cuando ya hay hormigón en buen estado donde atornillar. Una solera de terraza, el suelo de un garaje, una zapata existente. Es más rápido, no hay que esperar a que fragüe y luego puedes levantarlo todo sin romper nada.
Empotrar cuando no lo hay. Todo lo que sostenga una cubierta, todo lo que coja viento, todo lo que se apoye en tierra. La gama para empotrar entierra una varilla o una pata larga de anclaje, de modo que la carga va a la zapata y no a cuatro tacos de expansión.
La frontera que casi todo el mundo calcula mal es el viento, no el peso. Una pérgola pesa poquísimo. Una pérgola con cubierta de lamas en un jardín expuesto tira con fuerza de sus bases, y atornillada sobre una solera de 60 mm no aguanta.
Cómo empotrar un soporte en hormigón
- Replantea y cava. Para una estructura de jardín sobre arena, el hoyo que damos como referencia es de 30 × 30 cm y unos 65 cm de profundidad. Poste más grande, cubierta más grande, hoyo más grande.
- Comprueba antes tu profundidad de helada. En los Países Bajos la cota libre de heladas va de 60–80 cm en arena a 80–100 cm en arcilla y 100–120 cm en turba, con 80 cm como regla general; consulta el valor de tu zona. Una zapata que se queda por encima se levanta y vuelve a bajar cada invierno hasta que algo se sale de plomo.
- Echa 5 cm de grava en el fondo. Drenaje. El agua estancada bajo una zapata convierte un problema pequeño de hielo en uno grande.
- Primero vierte, luego coloca el anclaje. Hormigón fresco y el anclaje metido dentro, no al revés.
- Aploma en dos direcciones y apuntala. Una sola lectura del nivel no dice nada. Comprueba dos caras contiguas y apuntala para que no se mueva mientras fragua.
- Espera. Déjalo un par de días antes de colgarle ninguna carga. Este es el paso que la gente se salta y luego se pregunta por qué la base ha quedado inclinada.
- Y entonces ajusta. Poste dentro, giras la tuerca, nivelas los cuatro postes y lo bloqueas.
El sentido de una base regulable es justo ese: el paso 7 corrige los pequeños errores de los pasos 1 a 6. No hace falta ser perfecto con la pala.
Atornillar sobre una solera existente
Tres cosas que comprobar antes de taladrar.
El espesor de la solera. Para una base de poste estructural quieres al menos 100 mm de hormigón sano, y quieres saber que no es un mortero de 50 mm sobre arena. Haz un agujero de prueba donde no se vea.
La distancia al borde. Los tacos demasiado cerca del borde revientan el hormigón hacia fuera al apretarlos. Deja 100 mm o más hasta cualquier borde libre siempre que puedas.
La separación. Toda base de poste decente mantiene la madera separada de la superficie en vez de dejarla dentro de un charco. Ese hueco es la razón misma por la que una base es mejor que atornillar el poste directamente a la solera, así que no lo rellenes de silicona al rematar.
Qué acabado comprar
El galvanizado en caliente es la opción por defecto para todo lo que quede a la intemperie o vaya empotrado. Capa de cinc gruesa, aguanta los golpes del montaje, dura.
El cinc laminar y el electrocincado son recubrimientos más finos. Perfectos bajo cubierta, perfectos en interior y en semiexpuesto, más baratos. No es lo que enviaríamos a alguien que va a enterrar una base en terreno húmedo.
Lo que mata estas piezas es el contacto con el suelo y el agua estancada, así que el acabado se decide por la ubicación y no por el presupuesto.
Los errores que vemos
- Pedir por la etiqueta en vez de por la medida. Ya lo hemos dicho arriba y sigue siendo el número uno.
- Dejar la base enrasada con el pavimento, de forma que el agua se acumula alrededor de la madera. Súbela un poco, o dale pendiente al pavimento.
- Usar tornillos y pernos de interior en una base exterior. El estribo dura más que la tornillería y el conjunto acaba con holgura.
- Cargarlo antes de que el hormigón haya alcanzado resistencia.
- Comprar un recorrido de 30–80 mm para una obra que necesita 200 mm de corrección y calzar el resto con lo que haya por ahí.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto recorrido de altura necesito en realidad?
Sobre una solera a nivel, 30–80 mm sobran. En una terraza en pendiente, mide el desnivel en toda la superficie y compra un recorrido que lo cubra con margen. Una terraza de 5 m con 2 cm/m de pendiente necesita 100 mm de corrección de un extremo a otro.
¿Puedo usar un soporte ajustable sobre una tarima de madera?
Sí, en los modelos atornillables, siempre que apoyes la placa base sobre una vigueta o un rastrel doblado, y no sobre las tablas. Las tablas por sí solas no aguantan la fijación.
¿Hay que empotrar todos los postes?
No. Vallas y paneles sobre terreno firme funcionan bien con soportes de hincar o atornillables. Todo lo que tenga una cubierta encima debe ir empotrado.
¿Se oxida la base regulable por la rosca?
La rosca es donde se queda el agua, así que es la parte a vigilar. El galvanizado en caliente aguanta bien; un poco de grasa en la rosca al montar te lo pondrá mucho más fácil dentro de tres años si necesitas reajustar.
Acertar con el modelo
Mide primero el poste y elige después el recorrido según el terreno sobre el que construyes. Esos dos números deciden el pedido.
Todo lo que hemos comentado está en nuestra gama de soportes de poste ajustables, y si quieres ver al lado los modelos fijos y de hincar, la colección completa de soportes de poste es el sitio. ¿No sabes qué anchura de horquilla encaja con tu madera? Mándanos la medida y te decimos cuál va.























































































